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Año II - Nº 18
correodelectores@palumboadministraciones.com

Editorial

Por un prospero año nuevo

Diciembre es el mes donde se agolpa todo, donde cada uno de nosotros con mayor o menos intensidad
pensamos en “volver a empezar·”
En un momento mágico de la noche, antes de que den las doce hacemos la cuenta regresiva, y ante el
brindis entre familiares y amigos, chocamos las copas y las miradas se encuentran y los deseos de todos se huelen en el ambiente.
La Navidad tiene esas cosas, esta celebración donde renacemos, donde pensamos que todo va a ser diferente, y aunque todo indica que somos los mismos y probablemente lo seguiremos siendo, hay una intención distinta
en nuestro ánimo, que nos impulsa a dar el próximo paso.
El cielo se torna multicolor, y empieza un nuevo año que nos da una nueva oportunidad para renacer.
Hemos pasado junto a ustedes otro año, y lo agradecemos infi nitamente, es nuestro anhelo para el año 2009 que cada minuto que pase nos haga más concientes de nosotros mismos.
Muchas felicidades les deseamos, los que formamos
Palumbo Administraciones

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Higiene Urbana

Primer Centro de Basura Cero


Ante el debate sobre el sistema de recolección y los reclamos por el incumplimiento de la Ley de Basura Cero, el SUTERH, la Cooperativa Reciclando Sueños y la Fundación Ambiente y Sociedad, pondrán en marcha un proyecto para el tratamiento de residuos sólidos.

E

 

l pasado viernes 19 de diciembre la Ciudad se constituyó el Primer Centro de Basura Cero. La relación entre los encargados de edificios, vecinos y cartoneros no ha sido la mejor. Mientras los propietarios juntan y embalan la basura y los porteros la depositan en los horarios establecidos en las veredas que temprano limpiaron; un ejército de manos día tras día, rompen las bolsas, revuelven y retiran los materiales que puedan reciclarse y comercializarse, dejando tras su paso, una estela de residuos desparramados que los porteros deberán limpiar. Pero esta rutina cíclica tendría fecha de caducidad. Hoy estan juntos por la basura

El viernes 19 de diciembre a las 14 horas (Saladillo y Coronel Roca), se firmó un convenio entre el Sindicato Único de Trabajadores de Edificios (SUTERH), la Cooperativa Reciclando Sueños y la Fundación Ambiente y Sociedad, que puso en marcha el Primer Centro Basura Cero de la Ciudad.

"Mas allá del debate que existe en la Ciudad con el Gobierno actual acerca del incumplimiento de la Ley Basura Cero, los que tomamos esta iniciativa hemos decidido poner en marcha este proyecto", resaltaron los impulsores de la propuesta, Víctor Santa María, Marcelo Vencentini y Valentín Herrera.

La iniciativa consiste en la preclasificación de residuos por parte de los vecinos, la recolección a cargo de una cooperativa de recicladores urbanos, con la colaboración de los encargados de edificios, y su posterior tratamiento en la Planta de Separación y Clasificación de Materiales sólidos y electrónicos.
FUENTE: NU

Medio Ambiente

¿Será el fin de los ruidos molestos?

C
rearían un Régimen de Promoción de Calidad Acústica para los edificios a refaccionarse ó a construirse bajo la Ley de Propiedad Horizontal en la Ciudad para "mitigar los efectos adversos del ruido en la salud, asegurando un mejor descanso y reduciendo los niveles de stress en las personas".

 

El proyecto legislativo de los diputados Eduardo Epszteyn, Gabriela Alegre y Julián D' Angelo plantean que esta propuesta "mejora de las condiciones de confort acústico en los edificios a refaccionarse ó a construirse a partir de la publicación de la presente, bajo el régimen de propiedad horizontal".

Entre los objetivos de la iniciativa se destaca: "Promover la construcción de edificios con un mejor confort acústico interior de modo de garantizar una mejor calidad de vida de los habitantes, prevenir y mitigar los efectos adversos del ruido en la salud, asegurando un mejor descanso y reduciendo los niveles de stress en las personas e impulsar el desarrollo de mejores tecnologías y sistemas constructivos que permitan optimizar el uso de los materiales y mejorar la calidad acústica de las construcciones".

El proyecto un registro para las empresas constructoras que deseen obtener la financiación hasta un 20% del costo de la obra por parte del Banco de la Ciudad y voluntariamente obtener los beneficios como sería publicar publicitariamente el “Sello Garantía de Confort Acústico” que otorgaría el Gobierno de la Ciudad a cada edificio construido bajo esta modalidad. Antes tendrán que ser verificadas por mediciones acústicas a cargo de un profesional inscrito en la Dirección General de Evaluación Técnica (DGET), dependiente de la Agencia de Protección Ambiental y en el Registro de Consultoras y Profesionales en Auditorias y Estudios Ambientales creado por la Ley Nº 123.
Los autores del proyecto pertenecientes a los Bloques legislativos del Partido Socialista y Diálogo por Buenos Aires sostiene que las fuentes principales del ruido urbano son: "el tránsito automotor, ferroviario y aéreo, la construcción y obras públicas y el vecindario. Las principales fuentes de ruido en interiores son los sistemas de ventilación, máquinas de oficina, artefactos domésticos y vecinos. El ruido característico del vecindario proviene de locales, tales como restaurantes, cafeterías, discotecas, etc.; música en vivo o grabada; competencias deportivas (deportes motorizados), áreas de juegos, estacionamientos y animales domésticos, como el ladrido de los perros".

Es por ello que plantean la evaluación de ruido producido por al menos las siguientes instalaciones de la vivienda y del edificio: "Griferías, de agua fría y caliente, descargas de inodoros, con flotador ó de válvula de presión, ventilación mecánica y extractores, ascensores, calderas, bombas de impulsión de agua y equipos de aire acondicionado y climatización".

Los diputados porteños señalan que efectos específicos de la contaminación acústica serían: "la interferencia con la comunicación, pérdida de audición, trastorno del sueño, problemas cardiovasculares y psicofisiológicos, reducción del rendimiento, molestia y efectos sobre el comportamiento social" y detallan "Estos efectos tienen impactos individuales, que hacen al deterioro de la salud de los individuos afectados y efectos sociales, ya que esas enfermedades repercuten, entre otros aspectos, sobre los costos de las obras sociales y empresas de medicina prepaga, así como en los niveles de presentismo laboral".
Además creará un Registro de Soluciones Constructivas (ROSC), con el correspondiente valor del índice de reducción por bandas de frecuencia, tal como lo requiere la norma ISO 12354, el cual naturalmente podrá ser consultado por cualquiera de las empresas inscritas en el Registro de Empresas Constructoras.
Los métodos de medición serían:
1. El aislamiento acústico de las fachadas pertenecientes a las áreas de habitación
2. El aislamiento acústico a ruidos aéreos entre viviendas de diferentes usuarios y entre habitaciones pertenecientes a la propia vivienda
3. El aislamiento acústico a ruidos de impacto entre viviendas de diferentes usuarios y entre habitaciones de la propia vivienda
4. El nivel de ruido producido en áreas de habitación y causados por instalaciones mecánicas e hidráulicas pertenecientes al edificio, a una vivienda vecina ó a la propia.

Consumo

Reemplazarían las bolsas plasticas por biodegradables

Pretenden que las bolsas o recipientes que se utilicen en los hipermercados, supermercados o comercios y que se entregan al público estén constituidas por material biodegradable y que no contamine el medio ambiente.

E

n principio hay dos proyectos en la Legislatura de la Ciudad que coinciden con la utilización de las bolsas y envases biodegradable. Por su lado, en el marco de la ley 1854 de Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos, la diputada Marta Varela del bloque Recrear plantea que su iniciativa tiene por objeto el "reemplazo de las bolsas plásticas no biodegradables por bolsas biodegradables y fomentar la reducción de su cantidad en el ambiente, con la finalidad de contribuir a la minimización en la generación y disposición de residuos".

Es por ello que su propuesta dispone que se adecuen a esta normativa proyectada: "los comercios de la ciudad que entreguen bolsas a sus clientes; los fabricantes, distribuidores e importadores de bolsas plásticas biodegradables y de bolsas de residuos; las empresas, organismos públicos e instituciones que envían correspondencia en sobres plásticos a destinatarios con domicilio en la Ciudad; y las empresas u organismos encargados del servicio de higiene urbana de la Ciudad". 

Agrega un Plan de Sustitución de Bolsas con un cronograma de reemplazo gradual de entrega de bolsas no biodegradables por biodegradables. Incorpora un Registro de Fabricantes, Distribuidores e Importadores de Bolsas Biodegradables para las empresas que "fabriquen y/o comercialicen las bolsas a nivel mayorista, y exigirá a éstas una certificación de biodegradabilidad de sus productos". 

Entre sus razones explica "En la actualidad existen tres grandes grupos de bolsas biodegradables: las de papel; las bolsas plásticas concebidas a partir de productos vegetales como el almidón de maíz; y las bolsas plásticas cuya base es un subproducto del petróleo, pero al que se le agrega un aditivo que produce la degradación del material". 

Por otro lado, el legislador Juan Velazco sostiene en otro proyecto: "El incremento del uso de bolsas de plástico como embalaje y envase generalizado para el transporte y contención de todo tipo de bienes y productos, ha aumentado considerablemente, multiplicando su nocivo impacto ambiental". 

La cuestión ambiental es una gran preocupación en el mundo: "Estas bolsas plásticas han invadido todos los paisajes, no existiendo lugar alguno donde no encontremos una de ellas o rastros de alguna de ellas, siendo un problema creciente su proliferación. En muchos casos son utilizadas como descartables dándoles una sola utilización generando de esta manera una masa de residuos no degradables que no se gestionar" y puntualiza una segunda razón: "es que el plástico es un derivado del petróleo, recurso no renovable y por lo tanto, a medida que se utiliza se extingue y aumenta su costo. Por ello es que cada bolsa de plástico que se utiliza a diario tiene un alto costo medioambiental, a pesar de su bajo precio en el mercado".

E. Brailovsky y Asociados

El lector pregunta

Feedback

P.-Estimados: Compré un departamento en un edificio en contrucción, me lo entregaron pero al tiempo comenzo con pronblemas de humedad y desprendimientos de ceramicos. ¿Quien es el responsable de estas fallas de contrucción? ¿Puedo reclamar a la empresa contructora o se tiene que hacer cargo el consorcio o los propietarios?
Marcela

R.-Estimada Marcela:
Para explicar tu caso es bueno citar la Ley 17.711, que introdujo el artículo 1646 del Código Civil, reemplazando el antiguo texto de Vélez Sársfield con el siguiente: “Tratándose de edificios u obras en inmuebles destinados a larga duración, recibidos por el que los encargó, el constructor es responsable por su ruina total o parcial, si esta procede de vicio de construcción o de vicio de suelo o de mala calidad de los materiales, haya o no el constructor proveído éstos o hecho la obra en terreno del locatario.
Para que sea aplicable la responsabilidad, deberá producirse la ruina dentro los diez años de recibida la obra y el plazo de prescripción de la acción será de un año a contar del tiempo en que se produjo aquella".La responsabilidad que este artículo impone se extenderá indistintamente al director de la obra y al proyectista según las circunstancias.
Además el artículo 1647 bis del C. Civil establece: “Recibida la obra, el empresario quedará libre por los vicios aparentes, y no podrá luego oponérsele la falta de conformidad del trabajo con lo estipulado. Este principio no regirá cuando la diferencia no pudo ser advertida en el momento de la entrega, o los defectos eran ocultos. En este caso, tendrá el dueño sesenta días para denunciarlos a partir de su descubrimiento.”


P.Una pregunta: En nuestro consorcios hay varios morosos de expensas de larga data ¿El Adminitrador nesecita consultar con el Consejo o con la Asamblea para iniciar el cobro de esas expensas ? .
Pedro.

R.- Estimado Pedro:

El administrador del consorcio se encuentra autorizado a reclamar las expensas adeudadas sin que resulte menester de manera previa obtener de los consorcistas autorización a tal efecto. Lo expuesto se explica por cuanto el Art. 9° de la Ley 13.512 dice en el inc. "a" que el representante de los propietarios "...tendrá facultades para administrar la cosa de aprovechamiento común y proveer a la recaudación y empleo de los fondos necesarios para tal fin...", de lo que se deriva la facultad judicial para cobrar expensas comunes.
El Administrador, como mandatario del consorcio, debe realizar todas las gestiones que el mandato le obliga, que resultan del texto de la ley y del reglamento de copropiedad: entre las más importantes, atender a los gastos comunes del edificio y ejecutar las resoluciones de la asamblea

Lo fundamental, en los cobros de expensas comunes, es que los copropietarios morosos se pongan al día en el pago de las mismas para que pueda desenvolverse con normalidad la vida del consorcio.

"Todas las opiniones contenidas en este mail son propias del autor del artículo y no necesariamente coinciden con las de Palumbo Administraciones."



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